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llorada y carbajedo


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Reseñas y Semblanzas Cabijeras

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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.

Las setas de primavera (Llorada)

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     ¿Cuántos Cabijeros fuisteis a setas alguna vez?.

     Voy a descubrir los secretos de esta seta llamada también “seta de San Jorge”. 

     Si queréis empezar a degustarla comenzar a preparar una de las recetas que he puesto aquí y que son varias formas de prepararla en el pueblo, pero allá quien., por mi parte os aconsejo, mejor expresado, os suplico que empecéis por aquí: a conocerla. Sin este requisito desconfiad siempre.

     Su nombre es Tricholoma Georgii, que aunque es un latinajo como pedantesco, ella no tiene la culpa y es importante llamarla así porque ese es su nombre aquí, en Francia, en Toronto y en Vladivostok.

     En nuestra tierra crece de mediados de Abril a Mayo, pero dependiendo de la climatología de cada año se puede adelantar o encontrarla cuando la estación está más avanzada. La podemos localizar en pastizales, lugares abiertos y bien expuestos. Donde crece se ve la hierba más fresca y en forma de círculo de un verde especial debido a que la hierba está afectada por el micelio del hongo (la seta sería el órgano reproductor del hongo que crece bajo tierra). Esta forma típica en círculos o radial recibe el nombre de “Corros de brujas” (hierba quemada por las brujas) que cada año se va abriendo más y desplazándose a línea en zigzag (en otros lugares se llama seta de la flecha, pero es menos conocido)

     Esta conocidísima seta de los lugareños de nuestra montaña también se la reconoce por el fuerte olor que despide a harina recién molida, pero si ha llovido el  día  que la cogemos o el anterior entonces habrá que acercarse un poco más o incluso alguien puede decir que él no lo aprecia.

     Tiene el sombrero con mucha “carne”blanca, de olor a harina fresca, redondeado, forma de campana no pronunciada y con prominencia central en los ejemplares jóvenes, luego se abre y se rasga de fuera a dentro. La superficie es lisa, pero puede tener alguna ondulación lateral. El color va del blanco, blanco-amarillento, blanco-grisáceo, al color avellana. La piel no se separa de la carne. Las laminillas de la parte de abajo del sombrero son blancas, apretadas, estrechas y son escotadas, es decir, van del extremo de la parte inferior del sombrero hacia el pie, al llegar cerca del pie hacen como una “U” invertida y luego van bajando hacia el pie por un diente pequeño. No se ven, pero entre las laminillas se forman las esporas que son los órganos que al caer en el suelo vuelven a comenzar el proceso de formar el entramado de micelio y nuevos órganos reproductores, por este motivo también es aconsejable no recoger las setas pequeñitas, a parte de que en este tamaño se parecen la mayoría. El pie es macizo, cilíndrico y también blancuzco.

     Total que hasta aquí se puede liar con muchas otras y además se puede confundir con la Amanita verna que es mortal y que también puede crecer en primavera, aunque si ya entendéis un poco sabréis que la Amanita tiene volva y anillo cosa que no tiene la de San Jorge y tampoco aquella huele a harina como ésta.

     El mejor consejo es que os paséis por una biblioteca y estudiéis un poco el tema y luego ir a buscarlas un año con alguien que las conozca de verdad y que sea incapaz de dar los remedios caseros de lo de la cuchara de hierro, de la babosa o perro que las come y otros falsos como estos que corren desde antaño.

     Ah, nunca deis una patada a una seta, siempre vendrá otra persona detrás que la quiera estudiar, admirar o recoger para comer si la conoce y procede.

     Simplemente: ¡Deliciosas!

01/04/2007 00:39 llorada #. Las setas de primavera No hay comentarios. Comentar.

Poesías de peques (Carbajedo)

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Padre nuestro pequeñín

 Que subiste y bajaste

 Y a Jesucristo encontraste

 - ¿Qué os dijo Jesucristo?

 - Que si tenía padre y madre

 yo le dije la verdad

 que padre y madre tenía

 mi padre era San José

 mi madre la Virgen María

 mis hermanitos los angelitos

 me cogieron de la mano

 me llevaron a Belén

 de Belén a un calvario

 de un calvario a una fuente

 allí estaba San Vicente

 me hizo una cruz en la frente

 para que no me tiente el demonio

 ni de día, ni de noche

 ni a la hora de mi muerte.

  -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo-----

Mañana es domingo

 De San Garavito

 Subí por un alto

 Bajé por un pico

 Encontré a los ladrones

 Comiendo u cabrito

 Me dijeron

 Que si quería un poquito

 Les dije que no 

 Cogieron una estaca

Y me dieron con ella

 - No me acuerdo de más. Quizá una tontería, pero aun la recito de vez en cuando -

 

 

 

  -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo-----

 

 

 

 

 

 

 

Con Dios me acuesto,
Con Dios me levanto,
Con la Virgen María
Y el Espíritu Santo.
 

  -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

Levántate, María,

y enciende candela,

que no se quién pasa

por la cabecera.

- Que son los angelitos,

 que van de carrera,

y llevan al  niño

vestido de seda

-¿De quién es ese niño?

-es de  María.

-¿De quién es María?

- Es de José

- ¿Dónde está José?

-Hablando con Pedro.

-¿Dónde está Pedro?

-Abriendo y cerrando

las puertas del cielo.   

 -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

Sal chiflo sal

Que te vas a casar

Con una chica rubia

De este lugar

Mataré la mi burra

Te daré la asadura

Mataré a mi burrón

Te daré el azadón

Si no sales hoy

Saldrás mañana

Y si no

Cuando te dé la gana

  -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo-----

 Cinco lobitos

tiene la loba,

cinco lobitos

detrás de la escoba.

Cinco tenía,

cinco guardaba,

y a los cinco

tetita les daba. 

  -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

Este fue por leña

Este la encendió

Este encontró un huevo

Este lo frió

Y este por ser el más pequeñín

A todos se lo comió.  

  -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

Pin pineja

El rabo la coneja

Pasó por aquí

Pidiendo sal

Sal menuda

Pide para cuba

Cuba de barro

Esconde ese dedo

Que no te lo vea

La gata rabona

.---------------

esa mano

   -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

 

Aserrín , aserrán

Los maderos de San Juan

Los del rey sierran bien

Los de la reina también

Los de duque

Truque, truque

Truque truque

Truque tran

   -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

Esta niña tiene sueño

tiene ganas de dormir

un ojo tiene cerrado

y el otro no lo puede abrir.

 Esta niña es una rosa

esta niña es un clavel,

esta niña es un espejo

y su madre se mira en él.

   -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

A la una anda la mula

A las dos el reloj

A las tres San Andrés

A las cuatro cuatro saltos

A las cinco cinco blincos

A las seis  merendeis

A las siete patada y vete

A las ocho una coz

A las nueve alza la bota y bebe

A las diez otra vez

   -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

 

 - Arrembruño

- Abre el puño

- ¿Sobre cuantas?

- Sobre ..... (1, 2, 3, ninguna)

 

  -----oooooOooooo-----                -----oooooOooooo----- 

 

 

01/04/2007 00:49 llorada #. Poesias de rapazas y rapaces cabijeros No hay comentarios. Comentar.


Un día de invierno en el pueblo (Carbajedo)

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     ¡Qué hermoso es el invierno en los pueblos de nuestra montaña, con sus enormes nevadas, con su soledad. Solo se hablan las grandes casas vecinas, de dos pisos a lo sumo, que se alzan solas, contempladas desde arriba por las altas montañas!

     ¡Cuánto gozaba yo con estas nevadas...!. En cuanto despertaba ya una claridad especial se colaba por el cuarterón de la ventana anunciando la nieve. El primer impulso era saltar de la cama para tocarla. Luego en la gran cocina desayunábamos toda la familia en silencio. Mirábamos a través de los cristales y la blancura celestial se apoderaba de nosotros. El viento  huracanado levantaba nubes de polvo blanco que iba amontonando en las hondonadas.

     Cuando podía salía a la calle. El típico ruido de la nieve pisada bajo las botas hacía saltar mi corazón: grac,..., grac... Recuerdo que experimentaba un placer incontenible al pisar donde nadie lo había hecho y la molesta sensación que me embargaba cuando la veía sucia.

     Añoro aquellos días, aquellas noches frías, en que iba con mi hermano mayor a echar de comer a los animales; el agradable calor que hacía dentro de la cuadra; el ímpetu con que iban las ovejas y cabras hacia el alimento, las hojas de los haces de ramas de chopo y roble; el rumiar de las vacas y sobre todo los repetidos estribillos que mi hermano cantaba sin saber terminar.

     Al entrar y al salir el chirriar de la puerta ponía los nervios en tensión. Se oía el rítmico ruido de las madreñas y de los calderos que sacábamos repletos de leche, de tal blancura, que competían con la de la nieve, dentro de la umbría de la noche iluminada tenuemente por las estrellas..

     ¡Cuántas horas felices pasábamos todos juntos por la noche alrededor del fuego!. Frases cortas y silencios largos. Distraídamente cogía un palo con su brasa en el extremo y veía como se apagaba soltando chispas disgustadas de mi crueldad involuntaria.

     Después de acostarnos el silencio y la oscuridad absoluta lo hacían sepulcral, solo roto a veces por el aullido cruel de algún perro miedoso y la contestación de otro lejano. Cuando había luna se colaba el brillo de la nieve entre las rendijas de las contraventanas e iluminaba tenuemente la habitación, pero en las noches de borrasca fuerte del crudo y frío invierno el rugido del viento y la llamada de la cellisca contra los cristales sobrecogía el corazón, entonces me colaba un poco más dentro del nido de las sábanas calentadas con el ladrillo previamente puesto al fuego.

     Otras noches los que se filtraban eran unos brillos momentáneos dejados por el relámpago y el siguiente estallido zarandeaba la casa y rasgaba las tinieblas, para volver de nuevo al silencio absoluto.

01/04/2007 01:04 llorada #. Un día de invierno en el pueblo No hay comentarios. Comentar.

La letra con sangre entra (Carbajedo)

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     Recuerdo cuando iba a la escuela y el maestro hacía realidad este desgraciado refrán en las costillas de todos mis compañeros y en las mías propias con una de las varas de avellano que previamente le habíamos llevado. Y aunque eran más comprensivos en casa, a veces aumentaban la dosis de capones al tomarnos las lecciones.

     En esos momentos quedaba como petrificado, no razonaba, se me cerraba la mente de tal forma que cuantas más raciones que me daban peor se ponía la cosa. Pero lo que siempre suele ocurrir, después de la tormenta sale el sol, todo se sosiega y como el instructor veía que esas terribles caricias no podían conmigo, muy amablemente se ponía a meterme en la cabeza esa lección, razonando. Recuerdo lo contento que me sentía al ver que no era tan burro un servidor como creía yo mismo y, no solo eso, sino que veía al mismo maestro contento de sí mismo por haber obtenido un triunfo que de otra forma creo que jamás lo hubiera disfrutado.

01/04/2007 01:07 llorada #. La letra con sangre entra No hay comentarios. Comentar.

La fragua de Celso (Carbajedo)

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     - ¡Carajo! - Era su expresión predilecta. Aunque también decía "¡Me camen...!"que, aunque era en femenino la palabra y no exista, se parecía mucho al nombre de Nuestro Señor Jesucristo - Alabado sea su Santo Nombre -, por cuyo motivo y porque lo decía sin darse cuenta no lo manifiesto.

     ¡Que destreza!, ¡Que habilidad con las dos manos!, ¡Que facilidad de unir dos hierros!, ¡Que manera de girar la pieza entre las largas tenazas, de golpearla sobre el yunque con el martillo en la otra mano, de introducirla de nuevo entre las brasas, de guiarme la mano con la manivela!, ...¡Carajo!. De suministrarme un coscorrón.

     - Bien merecido. ¿No te dabas cuenta que no seguías el ritmo?-.

     Las herramientas, las tenazas anteriores, los martillos y los ganchos de todas clases, se me representan de metro veinte de longitud, mucho más largas de lo que era mi altura. Aunque comparando la tabla de equivalencias con mi altura actual podrían ser de solo 80 centímetros. Alguna vez conseguí alzar las tenazas con las dos manos, los ganchos era más fácil, claro es que cuando él no estaba.

     Otra vez cogía rápidamente con las tenazas el elemento ferruginoso por la parte negra y colocaba sobre el yunque el otro extremo blanco-rojizo chisporroteante  y vuelta a martillar y dar vueltas. No sabía porqué tenía tanta prisa para al final tirar el repetido elemento a un caldero con agua. El hierro daba un resoplido tremendo para a continuación, con un silbido, aparentar un escape de gas cortado rápidamente. Me daba mucha pena pues expulsaba mucho vapor con su quejido y luego lo sacaba negro, más feo, como si el caldero fuese el infierno.

     Muchas veces me asomé a ese caldero, pero nada veía, más que nada porque la vestecha era bastante umbrosa; aunque me figuraba un pozo en el fondo del cual estaban las tinieblas que yo quería otear por curiosidad, mas me era imposible pasar de la superficie oscura y brillante.

    Y otra vez a mirarlo por arriba, por abajo, por los lados. En muchas ocasiones volvía a repetir el proceso. ¡Me camen...! Ahora pienso que quizá ese era el momento de repartir los capones al quedar insatisfecho del resultado.

     Yo le quería mucho. Alguna vez me cogía por el cuello para llevarme a la fragua. No, no; no hay que pensar mal: yo le servía de segundo cayado, el otro era una porraca con la que a veces también amenazaba, pero no pasaba de ahí. Las más de las veces me preguntaba si quería dar a la manivela y no me atrevía a negárselo, por cobardía, por obediencia y porque encima a mí sabía sonreírme. Cuando me encontraba en la plaza  o por las calles jugando también me lo pedía y es cuando me guiaba cariñosamente por la parte trasera del cuello y a mi me gustaba.

    Solía ser serio y, alguna que otra vez en que venía haciendo eses, otra cosa, pero en el Pueblo había unos cuantos más. El caso es que en ocasiones me obligaba a dar a la manivela cuando yo salía a jugar y es cuando se me producían los cachetes inesperados más dolorosos porque le hacía mil perrerías: Cuando él me daba la espalda y estaba en medio de la vestecha martillando sobre el yunque yo aceleraba las revoluciones para avivar el fuego y pasar rápido al rojiblanco la reja rota del arado o el ojo de la azada gastado. Eso es lo que más le fastidiaba porque malgastaba rápidamente el combustible (carbón) y no daba la efectividad requerida. Y otras daba extremadamente despacito a la manivela, para acelerar cuando el volvía la cabeza. Era cuando más disfrutaba yo socarronamente por lo bajo… Iluso de mi, casi siempre se daba cuenta porque fallaba en el acelerón que encendía sobremanera la llama. Alguna vez me escapé. Peor fue para mí, pues cuando lo hice para casa no tuve apoyo, volví al redil y cuando me escondí en otro lugar al final me encontró.

     Fácilmente se comprende que era muy cansado si nos podemos imaginar que mis ojos solo llegaban a alcanzar el huequecito donde se introducía el hierro y donde se debía controlar el color blanquecino de las brasas. Y vuelta tras vuelta... al mismo son. Para hacer bien el trabajo no podía acelerar ni decaer el brazo. Llegaba a doler, ... dolor que se acentuaba ..., se hacía insoportable..., cambiaba de mano con una desgraciada paradita por el medio que a veces tenía repercusión en mi testera o me servía de amonestación, a parte de que no me manejaba con ese segundo miembro. ...Y sentía el griterío de otros niños jugando... (la sumisión de entonces imposible de entenderla ahora).

     Prestaba más cuando no estaba él y yo llevaba algún amigo a dar a la manivela que al final él guardaba, pero que yo sabía encontrar y colocar. Me suena el ronroneo de los engranajes y el resoplido del aire al salir, no obstante esto era más atractivo cuando funcionaba de verdad y avivaba el fuego.

     Le he visto no sé si era dividirse o multiplicarse, me parecía que hacía todo el proceso a la vez. Cuando empecé en el oficio me cansaba rápidamente y entonces ¡Vaya hombre que era!, aun le veo hacerlo todo a un tiempo con solo dos manos y todo quedaba perfecto: él daba a la manivela, me cogía la mano y la guiaba un poquito, cogía el hierro incandescente con las tenazas, martilleaba sobre el yunque, en unas ocasiones dos golpes sobre la pieza y otras dos sobre el sufrido yunque y en otras la cadencia era de tres a dos o de dos a tres, volvía a introducirlo entre el carbón encendido, a guiarme de nuevo con el  manubrio, a sacar y meter el hierro para observarlo y a repetir el proceso. Eso sí, no me daba tiempo de asimilar todo lo que pasaba por delante de mis ojos; le veía tan agobiado que me olvidaba de otros juegos y concentrado me esforzaba en hacer mi trabajo bien para aliviarle un poco.

     Cuando acababa me retiraba la mano de la manivela, separaba las brasas hacia los lados y rápidamente el fuego se extinguía.

Por fin podía jugar y salía corriendo para la plaza. En muchas ocasiones era camino equivocado, pues ya era la hora de recoger las cabras y ovejas o de realizar algún que otro recado y me llamaban de casa.

                                    ...   ...   ...   ...   ...   ...

                                       ...   ...   ...   ...   ...   ...

Celso era hermano de Orio y por tanto tío de Santiago, Floro, Pedro y Miguel Peñacorada.

     Siempre que recuerdo algún hecho de nuestro querido pueblo rezo por las personas que pasan por mi memoria. Rezad por ellas también, que si están en la Gloria nos revertirá y a otras almas servirá.

01/04/2007 01:12 llorada #. La fragua de Celso No hay comentarios. Comentar.

de Monaguillo (Carbajedo)

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     Mi hermano :- In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen. Introibo ad altarem Dei.
     Yo: - Ad Deum, qui laetificat iuventutem meam.

     ¡Qué alegría la de mi hermano!. Me regaló una peseta. ¡Una peseta...!, era lo único que tenía..., ¡y me la dio!. No lo esperaba, mi obligación era aprenderlo y lo había hecho. Él tampoco lo esperaba porque fue al día siguiente de darme la hoja Don Lucas con las respuestas que había que saber para ser monaguillo. ¡Una peseta...!, cuando me daban tres perronas el día de Pereda. Tres tiros en la tómbola a las bolas grises  y se acabó. Solía acertar una, o tiraba por mi alguno de los rapaces mayores del pueblo con más puntería y el premio era una bola grande de chicle recubierta de caramelo, o un caramelo de colores cilíndrico. El chicle podía durarme una semana o más si lo pegaba debajo de la mesa de madera durante las comidas, aunque a veces se cortaba, se desligaba y había que tirarlo.

     Adiutorium nostrum in nomine Domini.
     C. Qui fecit caelum et terram.

01/04/2007 01:17 llorada #. de Monaguillo No hay comentarios. Comentar.

Un espartano cabijero o El secreto de Ernesto (el campeón)

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    Con todo cariño para Ernesto, nuestro Campeón.

     Parece increíble..., probablemente ni él, ni su familia, ni otra persona repararon en esto que relato, pero ya de pequeñito se sometió a pruebas tremendas; pienso que al fin fue criado como los espartanos, de ahí le viene quizá el haber llegado tan alto.

 ...   ...   ...

     Cuando uno vive en la miseria nadie repara en que hay personas que están peor que él - recuérdese el poema: "cuentan de un sabio que un día..."-

...   ...   ...

     El caso es que la nevada había sido de bastante más de 40 cms... Sí, sí, a menos altura no se espalaba porque se hacía camino al andar y ese día había veredas bien recortadas, signo evidente de los cortes de la herramienta. Era medio día, el cielo estaba gris oscuro,..., de verdad, estaba gris. Yo estaba en la plaza en madreñas, al lado de donde se ponía contra la pared de la escuela 1 la chica o chico que se quedaba en el juego del escondite;  había ido hasta ese lugar por primera vez, después de la copiosa nevada y de cerca de una semana sin salir, a ver si encontraba a alguien con quien jugar. No había nadie, pero esperé un rato distraídamente. De vez en cuando pisaba un poco por encima de la nieve disfrutando del lamento que ella manifestaba bajo mis tarucos. Pausada y despreocupadamente  alzaba la vista de vez en cuando esperando visita, pero nada, hasta los pardales estaban guarecidos. Solo en una ocasión veo a un rapacín delante de casa de Miliano 2, cerca de la esquina con la de la señora Aurora 3. Había salido de la vereda y caminaba sobre un montículo de nieve.

     No iba a jugar con él así que seguí esperando, bajando la mirada por la vereda que se acercaba a mi y dirigiéndola a mi derecha por la que zigzagueaba hacia el Cantón, para después seguir la que se adentraba por el lado opuesto en la Barriadica con dirección al Cantín, luego al tramo de camino de la calle El Sol que se veía salvando la esquina de la escuela y vueltina "pa ca y pa ya"..., hasta que mi vista volvió a cruzar el puente y subir entre las dos murallitas de nieve por la calle del Ponto para cruzarse con aquel rapazuelo. Era Ernestín y estaba solo. Tenía una camisita a cuadros que contrastaba con el fondo blanco de la nieve acumulada con la pala. Entonces me olvidé del motivo por el que estaba allí, quedé absorto contemplando los juegos del pequeñín de poco más de 2 años y esperando que su madre, su tío 4 o su hermano mayor, de seis años, apareciesen en cualquier momento. Podría seguir esperando porque eso no se produjo y tampoco yo me atreví a acercarme, cobarde de mi.

     El caso es que en aquella escena algo no encajaba y no sabía que era: El niño jugaba ensimismado con un orinal encima del montón de nieve formado al espalar, entre la vereda que tiraba para su casa, un pequeño descampado delante de casa de Mili y la vía abierta que bajaba hasta la plaza desde lo cimero del pueblo. El instrumento se le caía, lo cogía, se le volvía a caer y vuelta a empezar. Parecía disfrutar con ello en aquel bucle.

     - ¡Anda!, ¡si está desnudo!.

     Pues sí, llevaba la camisa, pero las piernas se le veían desarropadas y... ¡Claro que al darse la vuelta se le veía desnudo el culo!

     Recuerdo que ahora si que esperaba con mayor impaciencia que saliese alguien de su casa o de las vecinas. Di unos pasos con buena intención, pero a mitad de camino entre la escuela y el puente me paré. Me invadió una enorme vergüenza y reculé de nuevo hasta cerca de la pared sin quitar ojo del chiquitín.

     ...y de aquí y al poco se me desvanece el recuerdo..., lo que puede significar que alguien de su casa salió por el chico.

     Siento no haberme fijado si estaba o no calzado,... y no diré nada de lo que vi que le apuntaba por delante.

...   ...   ...

     Pido disculpas a Ernesto si algo de lo expresado aquí le es molesto. Escribo este recuerdo con todo mi cariño y respeto hacia él y su familia y desde luego esta fue mi visión y vivencia de los hechos ya escritos hace mucho tiempo.

 

     1: la escuela de las niñas; hoy en día bar.

     2: Emiliano, padre de Tere, fallecida recientemente y de 6 más.

     3: Sra. Aurora y Sr. Elias, el madreñero. Vivían allí, aunque la casa era de Clorinda la madre de Maruja.

     4: Basilio. Su tío-abuelo

 

01/04/2007 01:24 llorada #. Un espartano cabijero No hay comentarios. Comentar.

Eustasio luchador (Carbajedo)

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     Ustasio de joven era muy buen lucador de Luche (ahora Aluche), siendo su mejor maña la cadrilada. Es lo que cuenta mi padre.    

     Recordad que se necesita buena “bola” para levantar al oponente en vilo y luego con la rodilla, bien metiéndola entre las piernas del contrario, o bien enganchándole un muslo por el exterior, más un giro de manos y cuerpo hacia un lado, todo en el aire, caer encima del oponente.

     Esta maña tenía dos contras: Según te elevan encoges las rodillas lo que puedas sobre la barriga, cintura o pecho del que te alza, con lo que dificultas que te trabe la rodilla del de abajo y consigues estabilidad para cuando haga el giro necesario para voltearte vas tu y estiras y abres las piernas lo que puedas para plantarte de pie en el suelo. Y la otra es estirar y abrir las piernas mucho para dificultar que te trabe y aunque haga el giro pertinente tienes las piernas cerca del suelo para asentarte rápidamente. Esta segunda forma es la mejor para los larguiruchos pues si se encogen mucho como la primera fórmula el de abajo simplemente se dejaría caer sobre él antes que al larguirucho le diese tiempo a estirar sus largas piernas o se las pillaría encogidas al llegar al suelo y no podrían soportar el peso del oponente que se le viene encima. Esto es así, pero si el de abajo tiene buenos bíceps y es muy rápido, como Ustasio, no hay contra que valga; además aunque te encojas en su pecho siempre puede intentar despegarte al vuelo.

     Decía: “Yo tiro a los hombres por encima los paraguas 

     Hace tiempo que hice mío este dicho y lo repito para amedrentar cuando alguien me amenaza: “Has de saber que yo tiro a los hombres por encima del paraguas igual que Ustasio”

     Aseguro que siempre surte efecto, por lo menos mientras el oponente busca el significado en el diccionario escondido de sus neuronas.
02/04/2007 23:50 llorada #. Eustasio Luchador No hay comentarios. Comentar.

¿Cabijera o Cavijera, Cabijero o Cavijero?

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      Sin ánimo de pedantería sugiero unificar criterios en torno a nuestro mote, apodo, alias o sobrenombre: Cabijera/Cavijera , Cabijero/Cavijero 

     En una ocasión, hace mucho…, mucho tiempo…, cuando la gente estaba orgullosa de saber todas las reglas de ortografía de carrerilla y se daba mucha importancia a esta serie de normas, me preguntaron el lugar de nacimiento para una ficha que debían de hacerme y al escribir el nombre de nuestro pueblo me volvieron a preguntar:

     - “¿Con b o con v?”

     Y acto seguido se excusó:

     -  “ Ya sabes que los nombres de pueblos no siguen las reglas de ortografía y aunque no lo escribas como en el lugar sería correcto”.

     - “Con v”- contesté. 

     Seguro que a más personas le sucedió lo mismo porque a mi fue varias veces con coletilla y todo.

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     “Venga”, diría Cela

     Propongo una encuesta razonada sobre si Cabijero o Cavijero.

     Particularmente cuando veo la segunda forma se me atraganta, por eso de la costumbre; lo mismo les ocurrirá a los nuevos Cabijeros cuando lo ven de esta forma después de ojear el DRAE.

     Por supuesto que la corrección del Word no nos ayudaría porque ninguna de las dos formas reconoce, así que como siempre vamos al diccionario y… “¡mecachisss…!”, siempre lo escribí mal. 

     - “Claro que hace mucho que me di cuenta”.

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     Podemos, aunque nos cueste, prometer usar la forma que mayoritariamente se decida en esta página. En otros lugares… lo que queramos. 

     Desde luego yo abogo por la “b” como tradicionalmente se escribía en nuestra época, … la de las hadas. Es mi único argumento,  pues si vamos al Diccionario de la Real Academia Española la escribiría con “v” y la introducción no sirve para este caso, pues aquella se refiere a un nombre propio no al gentilicio. O sí. Aunque, para enredar más, Cabijero o Cavijero no es el gentilicio de los procedentes o que se sienten de Argovejo

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     Busco polemizar con todo respeto, pero si alguien lo toma a mal considérelo un pensamiento en alto y páselo de largo si no se entretuvo un rato. 

     Pues eso…, antes de dar vuestro voto sería bueno que os pasearais por las siguientes páginas:http://www.vegasdelcondado.com/vocabulario.htm,   sobre el dialecto leonés. Escribe Cabijo con b.

     http://aratoi.iespana.es/aratoi/palabras/index.html,   Diccionario de Renedo de Valderaduey. Idem.

     http://webs.ono.com/usr004/grulleros/habla.htm,   Página de Grulleros. Idem.

     http://horcadas.iespana.es/diccionario/c1.htm,   Diccionario de Horcadas también pone Cabijo con la letra b, aunque trae otras acepciones para la palabra: "Cavijero", que si se refiere a la gente de nuestro pueblo con todo respeto no comparto. Faltaría más.

     http://www.foro-ciudad.com/leon/acebedo/diccionario-local.html,  Diccionario de Acebedo Idem. 

Por supuesto que el que entre en el juego no es para meterse con nadie ni criticar. Las personas que lo están escribiendo con “v” lo hacen según la forma oficial y por ello estaría mejor escrita académicamente. Como somos minoría no podemos ir a la Real Academia a reivindicar la forma tradicional. O… ¡A que nos atrevemos!

03/04/2007 00:28 llorada #. Temas Cabijeros Hay 2 comentarios.

Oración a San Antonio

Probad y ved cuan milagroso es San Antonio por medio de esta Oración.

Si buscas milagros, mira

muerte y error desterrados,

miseria y demonio huidos,

leprosos y enfermos sanos.

 

El mar sosiega su ira,

redímense encarcelados,

bienes y miembros perdidos

recobran mozos y ancianos.

 

El peligro se retira,

los pobres van remediados,

cuéntenlo los socorridos

díganlo los paduanos.

 

El mar sosiega su ira …

 

Gloria al Padre, gloria al Hijo,

gloria al Espíritu Santo.

 

El mar sosiega su ira …

 

Ruega a Cristo por nosotros,

Antonio glorioso y santo,

para que dignos así

de sus promesas seamos.

 

04/04/2007 20:39 llorada #. Oración a San Antonio No hay comentarios. Comentar.

Trapo (Carbajedo)

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En Diciembre me trajeron a casa un conejo y ahora los besos se los dan a él. Hago como que le ignoro, pero el bicho se burla de mi. Ya ha marcado toda la casa y hasta tuvo la osadía de marcarme a mi. Ahora se cree que soy de su propiedad. ¡Lo tiene claro! aunque seguro alguien dirá que hace bien. Le puse por nombre "Trapo" porque por lo menos nos limpia el polvo del suelo, pero nada que rascar, las que mandan le llaman "Lucas". Pues las había amenazado un montón de veces que si lo traían le daría con el canto de la mano detrás de las orejas y lo guisaría (Esta especie está muy rica). ... Pues sigo con la misma idea.

05/04/2007 19:19 llorada #. Un conejo intruso No hay comentarios. Comentar.

Calvario cantado

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Calvario que

se cantaba en Argovejo  en los años 50 y 60

 

Calvario

 Señor mío Jesucristo... Señor, pequé (3 veces)

 

1ª Estación

Jesús condenado a muerte

 

Acompaña a tu Dios, alma mía,

cual vil asesino llevado ante el Juez;

y al autor de la vida contempla

por ti condenado a muerte cruel.

Dulce Redentor,

para mi era la pena de muerte.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida,

de pena hondo mar,

logradnos la gracia

de nunca pecar.

 

Rezado:

Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

Bendita y alabada sea la Pasión y Muerte de Nuestro Señor

Jesucristo y los dolores de su Bendita Madre.

Señor, pequé, tened piedad y misericordia de mi.

 

(Así se terminan todas las estaciones)

 

2ª Estación

Jesús sale con la cruz a cuestas

 

Con la cruz de tus culpas cargado,

exhausto de fuerzas camina tu Dios.

Y a subir la pendiente le impelen

por fuera sayones por dentro tu amor.

Dulce Redentor,

mi pecado esos hombros oprime.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

3ª Estación

Jesús cae por primera vez

 

Con sus alas de nieve los ángeles,

pasmados de espanto cubrieron su faz,

bajo el tosco y pesado madero

en tierra caído su Dios al mirar.

Dulce Redentor,

por mis yerros caísteis en tierra,

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

4ª Estación

Jesús encuentra a su Santísima Madre

 

Del calvario subiendo a la cumbre,

el reo Divino a su Madre encontró,

y una espada de filos agudos

del Hijo y la Madre Hirió el corazón.

Dulce Redentor,

yo esa herida causé a vuestra Madre.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

5ª Estación

Jesús ayudado por el Cirineo

 

Porque al monte con vida llegase,

los duros escribas, con saña infernal,

a Simón Cirineo alquilaron

que a Cristo ayudase la cruz a llevar.

Dulce Redentor,

yo también quiero ser Cirineo.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

6ª Estación

La Verónica enjuga el rostro de Jesús

 

Con ternura y piedad la Verónica

el rostro sangriento de Cristo enjugó

y en tres pliegues del lienzo por premio

grabada la imagen llevó del Señor.

Dulce redentor,

en mi pecho gravad vuestra imagen.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

7ª Estación

Jesús cae segunda vez en tierra

 

Otra vez el Señor de los cielos

volvió fatigado el polvo a besar,

y otra vez los esbirros crueles

en Él desfogaron su ira y crueldad.

Dulce Redentor,

nunca más caeré ya en pecado.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

8ª Estación

Habla Jesús a las hijas de Jerusalén

 

Vio Jesús que unas cuantas mujeres,

movidas a lástima, lloraban por Él,

y les dijo: "Llorad por vosotras,

piadosas mujeres, por Mí no lloréis"

Dulce Redentor,

vuestras penas taladran mi pecho.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

9º Estación

Jesús caído en tierra por tercera vez

 

Con sus duras caídas, cristiano,

las tuyas pretende Jesús resarcir.

A tu Dios por tercera vez mira

de polvo y de sangre cubierto por ti.

Dulce Redentor,

vuestro amor del infierno me libre.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

10ª Estación

Despojan a Jesús de sus vestiduras

 

Con furor los vestidos quitaron

del monte en la cumbre al paciente Jesús,

y por no iluminar tanta afrenta,

las puras estrellas negaron su luz.

Dulce redentor

ya no más liviandad ni impureza.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

11ª Estación

Jesús clavado en la cruz

 

Ya, alma mía, en la cruz duro lecho,

sus miembros sagrados extiende tu Bien;

y con clavos agudos taladran

los viles soldados sus manos y pies.

Dulce Redentor,

yo esos clavos clavé en vuestros miembros.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

12ª Estación

Aquí murió el Salvador

 

Tiembla el orbe y el sol se obscurece

al ver en un palo expirar a su Dios.

Rompe en llanto también tú, alma mía,

pensando que muere Jesús por tu amor.

Dulce Redentor,

mis pecados os dieron la muerte,

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

13ª Estación

Jesús muerto en los brazos de su Madre

 

De Jesús el cadáver sagrado

María en sus brazos llorando tomó;

Y con voz de dolor le decía:

¿Quién muerte te ha dado, mi Bien y mi Amor?

Dulce Redentor,

Respondedle que aquí está el culpable.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 

14ª Estación

Jesús puesto en el sepulcro

 

En un frío y profundo sepulcro

los restos sagrados guardáronse ya.

Triste madre, cuán sola te quedas;

seré yo el consuelo de tu soledad.

Dulce redentor,

yo a la Madre privé de su Hijo.

Ya lloro mis culpas y os pido perdón.

 

Madre afligida...

 


08/04/2007 01:05 llorada #. Via Crucis cantado Hay 1 comentario.

Los ratones de Lorenza (Carbajedo)

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     Lorenza era una viejecita menuda, delgadita, agradable, de buen semblante, vestida siempre de negro, como todas las ancianas de la época. Caminando pueblo arriba en la segunda casa después de la fuente es donde vivía sola.

     Hoy en día queda el solar, aunque a continuación de esa casa en dirección al Ribero y adosada a ella había otra y cuadras. Todo ello se llamaba el corral del Tío Eladio que era el que había vivido en la otra vivienda.

     La casita, que hacía esquina, por fuera era de piedra, gris y viejecita como la dueña y por dentro era toda negra. La dueña no. La dueña era un ángel, aunque solía ser motivo de risas y chanzas como era frecuente a las personas mayores solteras.

     Por una vestecha se pasaba a unas escaleras que subían a la negra cocina y a una habitación. La primera dependencia era muy sencilla, tenía un escaño de madera, dos o tres taburetes, una cocina de hierro frente a la entrada y a la izquierda la lumbre, que llamábamos, donde se atizaba por el invierno para calentarse y se ponía el puchero. También tenía un baúl antiguo y una ventana por donde se divisaba la casa de Milde y el barrio de arriba, que también tenía mote como cualquier cabijero que se precie, hoy, porque lo que es entonces maldita gracia que nos hacía.

     La tarde que falleció estaba acompañándola Charo, una rapaza de Pepe y María que llevaba varios días cuidándola porque la mujer estaba malita. La chica se llevó un susto de muerte, yo la vi muy pálida contando como se había muerto la anciana, que por cierto, tenía la ropa para la mortaja preparada dobladita en otro baúl en su habitación. Luego fue a amortajarla Mila la mujer de Orio que después dijo: "Si sabe Lorenza que fui yo la que la amortajé...", porque Mila la picaba mucho. Más tarde fue a velarla Manolita, la de la tia Valeria y me parece que Maruja, "la de Milde" y Dina, la de Sofía. Estas lo primero que hicieron  fue hacer una gran lumbre para calentarse y en poco tiempo salían llamas por la chimenea, como decíamos entonces, prendieron la chimenea y algún hombre tuvo que subir al tejado para apagarla.

     Pero para el caso que nos interesa nos vamos a remontar unos años atrás.

     En una ocasión en que le entró un ratón rebelde, al que no podía matar con la escoba gastada, consiguió que Irene le dejase una ratonera; no la de los tres agujeritos, esa vino después, sino la primera que existió; aquella que consistía en una tabla sobre la que estaba montado un dispositivo (un alambre en forma de marco, con el lado del centro de la tabla sujeto a ella y hecho un resorte que obligaba al otro extremo a cerrarse contra la madera. Para montarlo se forzaba a doblarse hacia el otro lado del listón y se trababa con un alambre recto en un gancho. Este alambre estaba sujeto en la mitad de la tablilla por un clavo, no prieto, para que se pudiese mover fácilmente este filamento de hierro y terminaba en un espigón hacia arriba de centímetro y medio de alto donde se pinchaba un poco de queso. El ratón al mordisquear el queso movía ese alambre recto y le hacía soltar del pequeño gancho con lo que los resortes se disparaban y hacían girar el cuadrado de alambre al otro lado de la tabla en su zona de reposo y solía atrapar al animal, alguna vez al roedor y las más al dedo del niño que estaba jugando con el dispositivo). Esta trampa se colocaba en algún lugar por el que solía pasear a sus anchas el enano roedor.

     Pues bien, olvidando toda la explicación de la ratonera por los motivos que luego diremos, Lorenza colocó la pequeña trampa donde concernía con su cebo correspondiente. Al cabo de quince días ya estaba cansada la pobre mujer de poner su ración de queso diaria al bichito, por lo que fue a quejarse a Irene de la nulidad de aquella trampa o de lo listo que era su ratón.

     Si conocéis a Irene os la podéis representar riéndose de tal anécdota, cuando también Lorenza le explicó cómo colocaba el trocito de queso en su sitio, sin montar el dispositivo, porque nadie se lo había dicho.

     Con la lección aprendida se fue Lorenza para su casa y no se volvió a hablar del ratoncito.

     Descanse en paz nuestra añorada Lorenza y también el mencionado bichito.

     Que Dios la tenga en La Gloria.

08/04/2007 16:02 llorada #. Los ratones de Lorenza No hay comentarios. Comentar.

Revuelto de setas cabijeras (Llorada)

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 para 4

1 vaso de setas

½ vaso de taquitos de jamón

sal, poca porque el jamón ya sala

Huevos

aceite

En un cazo o cacerola echar las setas deshechas o cortadas en trozos, si son pequeñitas valen enteras, añadir un chorrito de aceite de oliva y poner a cocer hasta que acabe el líquido que sueltan y estén hechas (15 a 20 minutos).

Picar en taquitos pequeñitos jamón.

Batir 2 huevos pequeños o uno grande. Echar poquito de sal.

En una sartén con un poco de aceite, cuando esté caliente se echa todo y se remueve bien hasta que esté hecho. (si el jamón es joven se sofríe primero antes de juntar con las setas y los huevos.

 

09/04/2007 17:20 llorada #. Revuelto de setas cabijeras No hay comentarios. Comentar.

Repique de campanas (carbajedo)

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     Para la Misa diaria, porque Don Lucas celebraba Misa diaria, solo se tocaba una campana repetidamente con una cadena que desde el badajo bajaba hasta el coro de la Iglesia. Pero para la Misa de las fiestas se tocaba "por alto" y era un auténtico recital de música. El mozo subía al campanario a tocar casi siempre seguido de algún chiquillo. Aseguraba con la mano derecha la correa que colgaba del badajo de la campana mayor que sonaba "Tanm" y luego asía la cadena que partía del homónimo de la de "Tinn". ¿O la cadena partía de la de Tan?... También digo "aseguraba" porque era así: primero cogía la correa o cadena y la palpaba un poco, luego la aseguraba con delicadeza y soltura, no de forma brusca ni agarrotada, incluso a Fidel le sobraban los meñiques que acariciaban dichos colgantes por detrás y sobresalían un poco a modo de antenas receptoras del sonido, las asía con los otros cuatro dedos de cada mano.

     Cada mozo tenía su estilo que eran mínimas variantes del pentagrama original. Como norma general era el tiempo musical el que daba la característica del solista. Uno acentuaba los silencios, otro se alargaba con su campana preferida, otro se dormía en el repique final, en fin, otro nos hacía sufrir alargando infinitamente el "tin" o el "tan" del medio y otro siempre era más ligero como Mili el de Miliano. Cada domingo, al tañido de campanas sabíamos que mozo estaba tocando, mejor dicho, había especulaciones, pero alguna persona siempre acertaba. El tiempo justo lo daba Fidel siempre que tocaba y había otro u otros dos rapazones que se le acercaban y era difícil identificarlos por su repique.

      A los chicos tampoco nos dejaba subir al campanario cualquiera. Yo le estoy muy agradecido sobre todo a los de Miliano 1 y Teresa, Pedro y Mili y a Ángel el de Avelino y Patro que quizá por ser los más jovenes nos querían más. Cuando  otros mozos no nos dejaban, dependiendo de las pulgas de quien tocase, pues subíamos empezado el toque, momento en el que no nos podían hacer nada. Unos lo consentían ensimismados en su tarea y otros hacían gestos con la cabeza y muecas con los músculos de su faz que nos dejaban bien claro lo que pasaría cuando terminase; incluso alguna vez y alguno terminó antes de lo acostumbrado para corrernos.

     También vi tocar muchas veces a Lalo, Miguel, Carlos, Juan y a unos cuantos más.

... No, no. Para las personas mal pensadas, no tienen por que ser estos los de las muecas.

            Se empezaba tocando las dos campanas a la vez tres veces, se continuaba con una alternancia de las dos otra vez en secuencia de tres y luego se tocaba una sola empezando con la campana de la derecha: - tan, tan , tan, ...        

     Este era el momento peor, para el que tocaba y para todo el vecindario. Estos últimos quedaban un rato más o menos largo en suspenso, sin respiración, hasta oír el son de "Tin" y el que tocaba, sabiendo esto, tenía la responsabilidad de que ninguna persona del pueblo sufriese en demasía por falta de aliento. Esto pasaba tres veces con la "Tanm" y otras tres veces con la "Tin". Aquí era fácil de identificar al mozo que las tocaba porque se reflejaba su carácter como ya he dicho. 

     No son divagaciones, ni conjeturas, ni invenciones. Muchas veces oí decir: "¿Quién será el que toca hoy?" o "¡Qué mal lo hace... !" Y comentarios de ese estilo.

     Finalmente era una sucesión de repique de una campana a continuación de otra un tiempo determinado hasta decaer un poco el sonido y alargarse el tiempo musical en tres o cuatro repiques, que hacían de intermedio, para volver a la cadencia original de esta cuarta parte durante el mismo tiempo que duró hasta el intermedio.

     Terminada la parte anterior, después de unos dos segundos, se acababa con tres toques de la Tanm.

     A la media hora el monaguillo tocaba "las tres" tirando de la cadena del coro

     Las notas musicales están en el corazón de todo amante de Argovejo y la letra de la partitura que muchas veces me viene al recuerdo trayendo campanas, campanario, mozo, niños, gente y cura es la siguiente:

Tliamnn, tliamnn, tliamnn.

 

Tan, tin, tan, tin, tliamnn.

Tan, tin, tan, tin, tliamnn.

Tan, tin, tan, tin, tliamnn.

 

Tanm, tan, tan, tan, ta, ta, ta, ta, nnn, ta, ta, ta, nnn..., ...,

ta, ta, nnn, tin. Ta, ta, ta, nnn, ta, ta, ta, nnn, ..., ...,

ta, ta, nnn, tin. Ta, ta, ta, nnn, ta, ta, ta, nnn, ..., ..., tin,

tin, tin, tin, tin, ti, ti, ti, ti, nnn, ti, ti, ti, nnn..., ...,

ti, ti, nnn, tan. Ti, ti, ti, nnn, ti, ti, ti, nnn, ..., ...,

ti, ti, nnn, tan. Ti, ti, ti, nnn, ti, ti, ti, nnn, ..., ..., tan

 

tin, tan, tin, tan, tin, tan, ...,  ...,

tin, tan, tin, tan ..., ti, ta, ti, ta, nnn ..., Tinnn, Tanmm, Tinnn, Tanmm, ti, ta, ti, ta ..., tin, tan, tin, tan.

 

Tanm, Tanm, Tanm.

 

 

(1) Emiliano

10/04/2007 20:39 llorada #. Repique de campanas No hay comentarios. Comentar.

Nombres de lugares Cabijeros (Llorada)

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Topónimos Cabijeros

 

Agüesalio: 1709 m. Pico en triángulo en Tejedo encima de Argovejo.

Camino de Los Barriales: Camino de Vega a Los Campiellos por Matahaces.

Camino Pereda: El camino de Argovejo a Crémenes

Canal del Queso: Debajo de Tejedo hacia La Estación y Los Campiellos

Canto El Burro: 1371. Canto por encima de  la sierra de Las Regadas

Canto El Espino: Canto de paso del valle de Condobrín al de Llampiellas

Canto La Cueva: Sierra antes de la de Las Regadas

Carbajedo: Última cuesta antes de llegar a Argovejo

Collada de Cebedo: Entre La Muga y Sierra de Los Villares.

Collada de Trapa: 1647 m. Para pasar por allí a Mental y Prioro.

Collado Argovejo: Paso para Mental y Ocejo, entre Peña Rionda y Cerroso

Condobrín: Valle de Argovejo

Cotomanombre: Por el camino de Llampas un alto donde da una vuelta el camino.

El Brezal: Brezal encima de Argovejo por la zona de Canto el Burro.

El Candanedo:

El Cantabiello: Primera cuesta en el camino de Crémenes a Argovejo. Fincas a la izquierda del carril que baja a Las Rentas y Hermosinas.

El Cañal: Al final del Prao Riondo. A partir de ahí no hay más fincas hasta Remanganes

El Castro: Alto encima del Vallejo en dirección a La Hocica

El Chaguazo: Paso de Trapa a Llampas ¿?. Paso de Llampas a Remolina

El Dependido:Sierra frente a La Hocica

El Escobio de Crémenes en Risaco: primer estrechamiento y curvas en dirección a Las Salas

El Escobio de Remanganes: estrechamiento donde la caseta de pescadores y el puente hacia Las Salas

El Hoyo. Hoyo donde nace la fuente El Hoyo  que da lugar al arroyo de Llampiellas

El Pedrero: Prados por debajo de Cotomanombre cerca del arroyo de Llampas.

El Pilón: Sierra por debajo de Agüesalio en cuña

El Prao Riondo: Prados entre El Rompido, el Esla y El Cañal.

El Prao San Martín: el cementerio. Antiguamente hubo allí una iglesia y algo de Pueblo con ese mismo nombre.

El Quiego: Loma por encima de El Pedrero y Las Serrosas hacia el Hoyo y hacia Llampas. Otro otero frente a Cotomanombre donde en los años 60 se construyó un chozo, ya de piedra, y unos portales para la cabaña.

El Reguero Matavallao:

El Ribero: Encima de Argovejo hacia Agüesalio

El Rompido: Prados debajo de Las Cortinas

El Valle: Vallecito que sube por el reguero entre El Ribero y el camino que sube al cementerio

El Vallejo: Debajo del Castro. En su sierra hay dos bocaminas donde los romanos explotaron algo de cobre.

Ermita de Pereda: Ermita dedicada a la Virgen, a medio camino entre Argovejo y Crémenes. La Virgen de Pereda es patrona del Ayuntamiento.

Fuente Las Encinas. Debajo La Era Cardiello hacia Condobrín.

Fuente Llano: Debajo de Cotomanombre, entre Los Rios y El Pedrero

La Cañada: Prados con vistas a Risaco. Otro otero con vuelta del camino en el propio de Las Janezas hacia Condobrín, por el camino de abajo. Los niños llevábamos allí los corderos del pueblo a pastar.

La Caseta La Virgen: Por el camino de Los Campiellos hacia Trapa, antes de llegar a La Estación y por la parte de atrás de Peña Esquilicia. Hoy en día colocaron allí una imagen de La Virgen de Covadonga.

La Collada: Loma de paso hacia Matahaces.

La corona: Monte entre el Candanedo y Villayandre.

La Cuesta:  Cuesta que sube a Las Janezas entre la casa de Patro (+) y la fábrica.

La Cueva El Oso: Cueva en la zona de Los Campiellos, al lado del río y al comienzo de la sierra de Peña Esquilicia.

La Era Cardiello: Loma que parte de La Cañada hacia Los Janos.

La Estación: A medio camino entre Argovejo y Trapa. Zona donde antiguamente se cargaban las vagonetas del carbón de Trapa.

La Gorgolada: Paso de Condobrín a El Hoyo.

La Hocica: Valle pequeño con entrada de carros por un desfiladero a la derecha del camino a Remanganes después de pasar El Cañal.

La Hoya: Al final de Remanganes y del término de Argovejo, donde la caseta de pescadores y el puente hacia Las Salas.

La Muga: Sierra delante de Los Janos, encima de El Hoyo.

La Piorneda: Ladera de Matahaces hacia el Valle Pereda.

La Rentina: Entre Las Rentas Largas y la fábrica de madreñas.

La Serna: Desde Las Hermositas a La Rentina y hacia el puente de Crémenes

La Serna: Zona de antiguas tierras entre el río Achín, río Esla y fábrica de madreñas de Crémenes.

La Tierra El Puente: Prados al lado de la fábrica de madreñas entre El camino Pereda, el camino hacia Villayandre y el camino que va a Vega por el lado de la casa del médico.

La Varciniella: Fuente a medio camino entre Crémenes y la Ermita de Pereda

La Ventigua: Prados por encima de Las Cortinas.

Las Barriaticas: Valleja de subida a Tejedo por detrás de Sierra La Cruz.

Las Cortinas: Antiguas tierras, hoy prados, a la derecha del camino de Remanganes y a 150 metros de La Ermita.

Las Escaleras: Ladera de Cerroso por Tejedo. Tiene esa forma.

Las Hermosinas: Por el camino del Cantabiello se baja a esos prados.

Las Janezas: Mata de roble bajo encima de La cuesta y de San Juliano.

Las Regadas: Sierra pequeña, fuente y zona del derredor por el camino a Condobrín al poco de pasar la sierra de Canto La Piedra.

Las Rentas largas: En la zona de La Serna

Las Serrosas: Prados debajo de la loma del Quiego con vistas a Cotomanombre.

Las Serruchas: Prados por el camino del Quiego hasta Llampiellas

Llampiellas: Arroyo que sube hacia Canto El Espino y Prados que hay en su base.

Los Barriales: Valleja de Argovejo hacia La Collada de Matahaces

Los Campiellos: Cruce de caminos hacia llampas y Trapa

Los Janos: 1802. (Pico Jano). Sierra entre Condobrín y el valle de Llampiellas y Llampas.

Los Morales:Por debajo de Carbajedo, en una pequeña recta, entrando por un carril a la derecha se sube a unas tierras, praderas hoy, con ese nombre

Los Pandellines:

Los Pandiellos: Prados y pradería hacia La Collada.

Los Ríos: Primeras tierras por el camino de Llampas, después de Los Campiellos y al lado del riachuelo de Llampiellas.

Los Zapapicos: tres picos de 1719, 1717 y 1719. Can después de la sierra de Peña Blanca hacia Llampas. Valle al final del camino que parte hacia la izquierda desde Los Campiellos.

Matahaces: Monte propio del pueblo. A la derecha del río Achín desde Crémenes a Argovejo.

Mediovalle: Zona entre La Hocica y Condobrín. Principio de Condobrín.

Peña Blanca 1749. Sierra más alta de Trapa, después de la collada de Trapa hacia Los Janos. Sierra con varios picos por encima de 1730 metros. Vista desde Argovejo está por encima de la espina dorsal de Peña Esquilicia

Peña Caballo: 1797. La sierra de Los Janos que baja hacia Remanganes.

Peña Cebedo: Sierra que baja de Cerroso al nacimiento del Río Achín. A un lado Tejedo y al otro el Monte Acevedo. Caminando al nacimiento del río Achín, antes del final, un valle que sube a la izquierda de monte alto.

Peña Esquilicia 1492 m. Sierra que separa el valle de Argovejo a Llampas del de La Estación a Trapa.

Peña Los Avellanales: 1586. Sierra de Trapa a Monte Acevedo

Peña Rionda: 1829 m. Sierra en Tejedo de forma de torre.

Peña Verde: 1777 m. Pico más alto después de Cerroso hacia Peña Blanca. Límite de Argovejo con Remolina y Mental.

Peña Yen: 1304 m. Encima de Matahaces hacia Agüesalio.

Pereda: La zona de la Ermita de Pereda y todo el camino de Argovejo a Crémenes.

Pico Caballo: 1692. Picacho final de La Muga; después vendrán Los Zapapicos.

Pico Cerroso: 1838 m. Pico más alto de Argovejo, en Tejedo. Límite del pueblo junto con Agüesalio, Las Roscas, Peña Rionda, Collada Argovejo y a continuación Cerroso. En la parte sur, ya no perteneciente a Argovejo, cerca de la cima se estrelló un avión militar alemán durante la guerra española.

Pico Roscas: 1782 m. Pico más alto de Las Roscas

Pozo La Nieve: A 1600 metros, en Tejedo

Pozo Regalao: Pozo del río Achín en Argovejo, al lado de la fábrica (antigua fábrica de madreñas).

Prao Las Llamas: A mitad de camino entre Argovejo y la ermita de Pereda, un prado a la derecha con buena pendiente.

Remanganes: Zona de tierras situado al final del término de Argovejo en dirección a Las Salas por el camino que sale del lado de la Ermita de Pereda hacia ese pueblo.

Río Achín: El río más importante de Argovejo. Digno de visitar su nacimiento.

Risaco: Llano de antiguamente tierras situado desde la salida de Crémenes hacia Riaño hasta El Escobio.

Roscas: Sierra a continuación de Agüesalio en dirección a Peña Rionda.

San Juliano: Prados debajo de Las Janezas por el lado de La Fábrica de madreñas.

Sierra de Los Villares: Por parte de Las Salas, entre Los Janos y Pico Caballo

Sierra La Cruz: 1222 m. Sierra encima de El Ribero que siempre tuvo una cruz en su picacho

Tejedo: Puerto de merinas

Trapa: Valle famoso por las minas de carbón que se explotaron varias veces. Se va por el camino de lo cimero del pueblo hasta Los Campiellos y se va por el de la derecha hasta el final

Valdepino: Ladera de Peña Yen y la bajada de Matahaces a Vega

Vega: Pasando el puente de Crémenes hacia Argovejo, la vega de la derecha hacia Villayandre

28/04/2007 11:23 llorada #. Topónimos Cabijeros No hay comentarios. Comentar.


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